Formación Artística: Artista autodidacta.
Talleres asistidos: Ricardo Celma, José Chaya, Bea Diez, Rodolfo Insaurralde, Andrés D´Arcángelo, Mercedes Fariña, Eva Velásquez, Roxana Sanguinetti, Marta Borthwid.
Exposiciones Indivuales: BADA (2024) Exposición Individual, Galería Braque, Buenos Aires, Argentina “Expo Formosa”, Formosa, Argentina (2010).
Exposiciones Colectivas: Con The Open Gallery: Hotel Gran Brizo Bel Air 2025 Banco Ciudad 2025 Convinart 2024 exposición y pintura en vivo Expoarte, Buenos Aires, Argentina (2012) Arteclásica, Buenos Aires, Argentina (2011) Expo Manhattan, (2010) Concurso Arte Figurativo - Fikva 2023 (Bélgica) Selecta top 150 de 1.500.
Técnicas adquiridas: Acrílico, Oleo, Carbonilla y Grafito.
Estilos de pinturas desarrolladas: Hiperrealismo, Abstracto e Impresionismo y sus distintas fusiones.
Centinelas del Bosque.
Donde habitan mis silencios, surgen mis miradas.
Esta serie de obras fueron gestadas desde lo profundo de mi sentir, a través del deseo de crear un espacio que represente mi esencia. De recordar que no hay separación entre mi cuerpo y la tierra, entre mis emociones y los ciclos del bosque y los de mi vida. Después de años de pintar distintos estilos, me descubrí pincelando la fusión perfecta entre realismo, impresionismo, mujeres y animales.
Mis ellas, de miradas intensas y penetrantes, no están simplemente rodeada por la corteza: ellas son corteza, tronco, raíz y savia. Sabias de madera viva, estriadas por los años, la memoria y la conexión sagrada con la tierra. “Centinelas del Bosque” es una declaración de unidad entre el ser humano y la vida silvestre. Cada figura femenina no solo habita el bosque: es parte de él. Lleva en su piel los surcos del tiempo, en sus brazos el cobijo de los que no hablan, y en su silencio, la fuerza de quienes protegen sin ser vistos.
Los animales que la rodean no están ahí por azar. Son aliados, mensajeros y testigos. Cada uno representa un vínculo, una memoria viva, una parte del equilibrio natural que todavía late. Estas obras no buscan gritar, sino susurrar. No piden atención, sino respeto. Porque quizás, en cada una de ellas, haya algo que nos recuerde lo que fuimos... y lo que aún podemos ser. —Gaby Elliot




















